Comisión Diocesana de Formación de Agentes Laicos
(CODIFAL)
La Comisión Diocesana de Formación de Agentes Laicos (Codifal), es la encargada de promover la formación sistemática, Integral y permanente de los agentes laicos. Los Agentes Laicos, son aquellos bautizados que participan activamente en las estructuras Diocesanas, en los demás niveles de Iglesia, Parroquias y pequeñas comunidades, inclusive de algunos Movimientos Eclesiales.
Su Objetivo es: “Formar sistemática, integral y permanentemente a los Agentes Laicos de la Pastoral a través de procesos y medios que conduzcan a la madurez de la fe.” ( VPDP 126)
Este objetivo lo busca a través de las diferentes instancias de formación que hay en la Diocesis, que se encuentran centralizadas en el Instituto Rafael Muñoz Núñez, este a su vez está compuesto por las diferentes Escuelas Diocesanas: el IDETEPA ( Instituto de Estudios Teológico Pastorales), La Escuela Diocesana de Música Sacra, La Escuela Bíblica Jesús Maestro, La Escuela de Liturgia y la Escuela Diocesana de Formación Catequética (EDIFOCAT), y las Escuelas decanales y parroquiales de Formación. Estas instituciones abarcan diferentes aspectos de la formación de los agentes laicos, de manera sólida, gradual y sistemática.
La Misión de la Codifal: “Es generar en las personas nuevas actitudes y capacidades que les permitan vivir el seguimiento de Jesús, desde una experiencia de vida comunitaria, para transformar la realidad eclesial y social.” (Cfr DA 278-280)
Para lograr su misión la Codifal, realiza o asume subsidios que ayuden a lograr la formación adecuada en los agentes de pastoral, así como promueve las experiencias formativas en los diferentes niveles de Iglesia. Esto siempre de acuerdo a los lineamientos de la Iglesia Diocesana expresados en sus documentos ya sea el III Sínodo Diocesano de Aguascalientes o el Plan Diocesano de Pastoral Vigente.
Su Visión es: “Que los agentes laicos de la pastoral a partir del encuentro con Jesucristo, la conversión, el discipulado, la comunión eclesial y el dinamismo misionero, desarrollen una personalidad cristiana que les permita llevar el Evangelio en las multiples situaciones de la vida y de la Iglesia.” ( Cfr DA 278-280)
Esta visión es ambiciosa pero necesaria puesto que “nadie da lo que no tiene” y los agentes laicos de la pastoral requieren un proceso adecuado de formación para enfrentar los retos a los que son sometidos en el ambiente eclesial y social. Es para ello que la formación antes mencionada es indispensable, pues en el mundo actual la buena voluntad y la disposición son necesarias pero apenas son el punto de partida para la realización de las diversas tareas en las que los Agentes Laicos de la Pastoral colaboran día con día.